Seleccionar página

CONSTRUCCIÓN DE LOS PLATILLOS VOLADORES… CONT.- 

El Número Viviente participa en la Construcción de un Platillo Volador.- El número viviente pertenece a las divinas matemáticas del Macrocosmo, llamado Reino de los Cielos; es la matemática conque fué creada la vida humana; los números de las matemáticas vivientes, conversan telepáticamente con los Padres Solares; cada Padre Solar, trata de influír en los números vivientes, para extender por el Universo, su propia filosofía solar; tal como hacen las individualidades humanas, con sus propias creencias y formas de fé; lo de arriba es igual a lo de abajo; los Padres Solares al crear un platillo volador, lo que hacen es impregnar sus propias individualidades solares, en el material plateado de la nave; de los ojos de los Padres Solares, salen rayos magnéticos; este rayo visual es el mismo brillo que poseen los ojos humanos; en los Padres Solares, este brillo dá lugar a una multiplicación de trillones de trillones de veces; con su visión solar, penetran microscópicas dimensiones de la materia; estas dimensiones, no las perciben ni el ojo humano, ni sus instrumentos de aumento; el número viviente está en todas partes del Universo; porque en todas partes hay medidas y hay geometrías; el número viviente es atraído en forma magnética-solar, hacia el lugar de construcción de una nave celeste; son infinitos ejércitos de números, que tratan de ser los elegidos en la divina voluntad solar; junto a los números vivientes, son atraídos también, otras infinitas multitudes de elementos; porque en la construcción de los platillos voladores, participa el todo sobre el todo; el todo sobre el todo reencarna en una galaxia llamada platillo volador; los querubínes numerales, los querubínes de las moléculas, los querubínes de la cohesión, los querubínes de la materialización, los querubínes de la gravedad, los querubínes atmosféricos, los querubínes del equilibrio, los querubínes de las distancias, los querubínes del magnetismo, los querubínes de la television solar; los querubínes de las densidades; los querubínes instrumentales, los querubínes de las junturas moleculares, los querubínes de entrar y salir de los planetas, los querubínes de la observación, los querubínes geométricos; los querubínes de los cálculos; los querubínes de los detalles, los querubínes de las reencarnaciones; los querubínes climáticos; los querubínes planetarios, los querubínes de las dimensiones; los querubínes galácticos; los querubínes psicológicos, los querubínes radiantes, los querubínes del amor; los querubínes mentales; los querubínes de las virtudes, los querubínes de las Escrituras, los querubínes de lo invisible, los querubínes de lo visible; los querubínes suspensivos, los querubínes telepáticos, los querubínes del divino Verbo, los querubínes de las gravedades, los querubínes cósmicos, los querubínes de la imaginación, los querubínes del pensamiento, los querubínes de la inercia, los querubínes de las filosofías, los querubínes de los colores, los querubínes de la carne, los querubínes expansivos, los querubínes de los destinos, los querubínes de los descensos y los ascensos, los querubínes de la velocidad, los querubínes del desaparecimiento, los querubínes de las transformaciones, los querubínes de todas las especialidades que la mente pueda imaginar; los querubínes son el Alfa y la Omega del Universo Expansivo Pensante; sin el concurso del divino querubín, nada exsistiría; el Verbo creador de los Padres Solares, se mide por ascendencia amorosa, que ellos tienen sobre los querubínes; Divino Padre Jehova, ¿Qué significa querubín en psicología de Revelación? Querubín hijo, significa Querer llegar a Ser; porque en todo instante, y en forma infinita, están reencarnando querubínes; esto sucede dentro de lo instantáneo y de lo invisible, en el propio pensar de cada uno y en los elementos mismos; en la construcción de un platillo volador, como el que ves, los querubínes numerales hacen en forma instantánea, alianzas solares con las moléculas del material de la nave; tal como el espíritu humano lo hizo con los elementos del Universo, para poder conocer una forma de vida planetaria; los números participan en muchedumbres de números; Así lo veo divino Padre Jehova; veo grupos de ellos; Esos grupos hijo, son las familias numerales; provienen de las casas del Reino de los Cielos; cada número según su divina jerarquía numeral, se constituye en un poder en el Reino; la jerarquía numeral no tiene fín; ni ellos mismos lo saben; sólo el divino Padre lo sabe; la materialización de los números en los cálculos solares, es un principio de reencarnación microscópica; los números vivientes caen en un profundo sueño que los lleva al interior de las moléculas; igual sensación sienten las moléculas; é igualmente lo siente el espíritu humano; cuando pide que lo reencarnen; las sensaciones de la reencarnación, ya sea en lo material ó en lo espíritual, es mutuamente recíproca en su respectiva ley; los números vivientes al ser reencarnados, lo hacen pi-dien—do infinitas experiencias que llevarán a cabo, en sus micros-cópicas dimensiones; la reencarnación microscópica, la conoció el espíritu humano, cuando pidió ser célula, átomo, idea, gérmen, microbio en planetas microscópicos; Esto me recuerda divino Padre Jehova, a la divina parábola que dice: Hay que ser humilde para llegar a ser grande en el Reino de los Cielos; Grande en tamaño y en poder hijo; el número viviente es en sí mismo, un cúmulo de geometrías contenidas en un mismo gérmen; es el gérmen numeral en eterna espera de expansión; al llamado de una reencarnación el número viviente siente una vibración-sueño y se siente identificado con las moléculas de la galaxia nave; esto se denomina en el Reino de los Cielos, Transferencia de Dimensión; el límite de reencarnación numeral como de la reencarnación molecular, lo marca el propio poder evolutivo del número ó de la molécula; en la infinita creación de Dios, cada uno se valoriza así mismo; de uno mismo sale el poder de llegar a ser lo que se propone; nada se regala en las leyes de Dios; lo auténtico ante Dios, lo escoge la criatura misma; el que no fué honrado en sí mismo, se limitó él mismo en poder; en la reencarnación molecular entre números y moléculas, sus alianzas tienen un destino en común; el número desea conocer leyes de la molécula; y la molécula desea conocer leyes del número; tal como el espíritu humano, pidió conocer y experimentar con leyes descubiertas en su propia naturaleza planetaria; los pedidos de lo grande tiene similitud en los pedidos de lo pequeño; el número viviente trata en su propia filosofía numeral, de lograr expansión; lo mismo hace la molécula en su filosofía de molécula; el libre albedrío de cada uno pugna en la manifestación de sensación, principiando por la más microscópica unidad de tiempo; el número viviente al hacer expansión en su reencarnación, vá creando una geometría cuyo límite tendrá la geometría de una nave; en el número viviente hay decisión de cálculo; en la molécula hay decisión de dureza; el uno continúa y el otro se detiene; la construcción de un platillo volador es hablando de su tamaño, proporcional al interés de avance en la unidad de tiempo, conque se propone el libre albedrío numeral y molecular; lo instantáneo está subordinado a la propia jerarquía alcanzada; el número viviente escoge su punto geométrico de iniciación; este punto es una dimensión en que el número no encuentra límite al espacio; la molécula no encuentra límite a su propia dureza; ambos penetran mutuamente en un infinito desconocido; y la materialización se hace en sentido paralelo a sus propios deseos de expansión; el número viviente y la molécula sienten que se moldean y no saben que forma tendrá el moldeamiento; porque en la reencarnación pidieron ser probados en lo que no sabían; tal como el espíritu humano pidió ser probado, en una influencia magnética llamada olvido del pasado; es la sensación que se vive, lo que constituye la prueba; los números vivientes nacen por herencia, calculadores; las moléculas nacen en porfía de solidificación; los números vivientes pidieron la invisibilidad en la materia; las moléculas pidieron la manifestación física; cada cual en sus leyes de pedidos; los números vivientes al unirse a las moléculas, pidieron vivir acontecimientos en las galaxias moleculares; igual pedido hicieron las moléculas, cuando pidieron conocer la influencia de los números en sus propios destinos; la construcción de los platillos voladores, la presenciará el mundo de la prueba, en la television solar; conocida en el divino Evangelio de Dios, como el Libro de la Vida; los números vivientes son magnetizados en principio instantáneo con las moléculas; es el todo sobre el todo de una reencarnación; un platillo volador en su construcción, dá lugar a infinitos ejércitos de querubínes, de todas las psicologías imaginables; jerarquías conocidas y desconocidas; de todo el infinito del Universo, acuden querubínes a probar reencarnaciones; lo viviente adquiere formas y tamaños colosales; y todos amorosamente subordinados al divino Padre Jehova; el número viviente al reencarnar y hacer divina alianza con las moléculas, penetra en los universos de dimensiones microscópicas; el número viviente es una psicología que al expandirse, lo hace en sentido geométrico-sensible; el cálculo numeral es de posesión escalonada; mientras que la molécula es contemplativa y se deja llevar por los escalones numerales; el número viviente al unirse a una molécula, mueve a infinitas jerarquías de alianzas numerales-moléculas; lo que allí ocurre en un microscópico instante, está y estaba y estará ocurriendo en otros infinitos puntos del Universo; la reencarnación número-molécula, está unida por invisibles cordones, a otras reencarnaciones que en el mismo instante, ocurre en otros infinitos lugares del Cosmos; el número viviente pide en su libre albedrío de número, conocer vidas que no conoce; tal como el espíritu humano, pidió conocer la vida humana, porque no la conocía; lo viviente en su respectiva ley, pide conocer lo que no conoce; el número viviente como la molécula viviente, piden alianzas para constituirse en platillo volador; ambos desconocen en que consiste la sensación de ser platillo volador; lo que piden será un instante de materialización; aunque la nave celestial sea eterna, los querubínes todos, desencarnan; porque exsiste la reencarnación sucesiva é instantánea, dentro de la respectiva jerarquía de querubínes; esta ley también se cumple en el planeta Tierra; la renovación de los elementos de la naturaleza, es contínuo; son ondas que penetran las ondas; van y vienen; se expanden y se contraen; lo de la Tierra sucede en infinitos planetas tierras; es por eso que se escribió: Lo de arriba es igual a lo de abajo; los números vivientes y las moléculas del Universo, constituyen familias de planetas, soles, galaxias, cosmos que cada vez que abandonan lo que en un instante pidieron, se vuelven a encontrar en su lugar de orígen; la misma ley cumple el espíritu humano; esta ley la representa en la prueba de la vida, el divino sacramento llamado Bautismo; el bautismo que es a base de agua, enseña que en donde se creó la molécula de agua, se creó en el mismo lugar, el espíritu; el bautizo es santificar lo que en tal lugar se hizo; y lo que el espíritu hizo, fueron divinas alianzas con los elementos de la naturaleza; esto incluye el todo sobre el todo; incluye lo que los ojos verán en la prueba de la vida; y lo que el espíritu sentirá sin verlo; en el instante de toda reencarnación en cualquier punto del Universo, ocurre una infinita actividad magnética por los cordones solares; lo que sucede en un planeta, sol, platillo volador, galaxia, ó universo, repercute en el todo sobre el todo; cuando el número viviente y las moléculas de un platillo volador están uniéndose, al mismo tiempo, se está escribiendo esta unión ó reencarnación, en todos los infinitos puntos del todo sobre el todo; es así que nadie del Universo, está sólo; el número viviente y la molécula, atraen a multitudes de sus congéneres; la construcción de un platillo volador dá lugar a divinas escenas que no tendrán jamás límite alguno; y el número viviente y la molécula, iniciarán una aventura galáctica por microscópicos cielos, que para ellos es un misterioso infinito; en la respectiva sensación geométrica, nadie es único; sólo el divino Padre lo es; lo microscópico no tiene límites como tal; ni lo colosal lo tiene en el propio; la molécula en su divina alianza con los demás querubínes, irá conociendo experiencias propias de lo que siente una molécula; el número viviente igual; las sensaciones de ambos, en el instante de la reencarnación, van variando dentro de un todo desconocido; nace entre ellos nuevo magnetismo hecho sensaciones; la sensibilidad que posee el núcleo del platillo volador, hace que todos los querubínes sientan un poder, que es proporcional a sus propios sentires de cohesión molecular; lo molecular de toda cohesión en el Universo, está en relación directa con su propia Trinidad del todo sobre el todo; el número viviente lo está en relación en los infinitos numerales que son Trinidades, cuyo principio sólo el divino Padre Jehova conoce; los principios moleculares tienen historias tan infinitas, que se podría decir, que las moléculas que se encontraron en un instante dado, no se volverán a encontrar jamás; exsiste en esta ley universal, dos leyes: La primera es que todo libre albedrío pensante pide conocer tantas infinitas reencarnaciones, que se eterniza en ello; la segunda ley es debido a que el Universo Expansivo Pensante no tiene límite; ni jamás lo tendrá; en un platillo volador todo se hace en relación al divino Verbo solar; los poderes mentales de los Padres Solares, tienen infinitas jerarquías de poder solar; lo que no puede hacer una determinada nave celestial, lo hace la otra; mientras mayor es la jerarquía de la nave, más instantánea es la comunicación materializada; el todo metálico se hace densidad, en todos los grados imaginables; una nave penetra en la otra; y en la inmensi-dad de los sucesos microscópicos, se van haciendo realidad desconocidos sucesos, que dan lugar a nuevas y desconocidas dimensiones; en un platillo volador ocurren hechos mentales en que el magnetismo solar de los Padres Solares, penetra el magnetismo de la materia; todo va siendo subordinado al magnetismo mayor; lo irresistible se convierte en divino verbo de acción; el número viviente se comporta en ley infinitamente relativa y numeral; el divino mandato solar hace que la causa hecha instante vivido, se vuelva nuevo destino en forma instantánea; esto significa que en las leyes de un platillo volador, se sobrepasa a infinitos principios de causa; el número viviente en su propia psicología numeral, se comporta según el estado de ánimo del Padre Solar; esto se llama en Ciencia Solar, Coordinación Mental-Molecular; en esta ley nace una vibración eléctrica que en sus leyes de vibración, y en forma invisible, genera el magnetismo propio de la nave; son microscópicas fibras mentales que se comportan de la misma forma, como se comporta un colosal sol sobre la naturaleza de un planeta; Veo hijo que piensas en la divina parábola que dice: Lo de arriba es igual a lo de abajo; en los platillos voladores, también se cumple esta divina ley; los soles se suceden en las leyes solares, imitándose desde el más microscópico al más colosal; la luz física que irradia un sol, se geometriza y se materializa en las leyes de un platillo volador; en un planeta de vida de prueba, como lo es la Tierra, el poder mental de su respectivo sol, se dispersa y no se expresa; porque cuando se pide prueba de vida, la ley la cumple tanto la materia como el espíritu; en los platillos voladores todo se hace conversando telepáticamente; los quehaceres dentro de un platillo volador, son silenciosos; porque la telepatía siendo mental, no necesita la expresión material ó física; y no obstante lo ocurrido en lo exterior, se vuelve verbo hablado en la mente; dentro de la mente de los Padres Solares, las escenas son de infinitos colores; porque exsiste en ellos el poder de saturarse, del magnetismo de sus anteriores reencarnaciones; las escenas de un presente, las transforman a sensaciones y colores, correspondientes a otros presentes; y visualizan el futuro; lo último está en relación directa, con la jerarquía solar de cada Padre Solar; los más elevadísimos, como lo son los primogénitos solares, ven el futuro en una cantidad tal de mundos y soles, como la mente humana pueda imaginar; el número viviente también posee elevadísimo poder de jerarquía numeral; lo sucedido en las mentes solares, es una igualdad perfecta, cuyo equilibrio está en relación directa con el número de reencarnaciones que a tenido la jerarquía solar; el todo sobre el todo, en el Universo Expansivo Pensante, está integrado en infinitas jerarquías ó unidades, que incluyen dentro de sí mismas, a todas sus formas de materia y espíritu; todo lo que pensaron y pidieron desde el mismo instante, en que vieron el Universo, todo está cohesionado en ellos; el avance del fruto de todas las reencarnaciones, es paralelo a la misma línea solar del propio espíritu; es decir que toda determinación salida de todo libre albedrío, es geométrica en sus propias sensaciones; y siendo geométrica es variable a toda forma de todo futuro incierto; el número viviente también vá ascendiendo en su respectiva geometría numeral; su propia cualidad numeral y calidad numeral, es eternamente relativa; aunque se constituya en universos eternos; el número viviente en su desarrollo a través de sus reencarnaciones numerales, vá creando destino numeral; su sal de vida es heren-cia numérica; tal como en los espíritus humanos es una herencia dividida entre lo malo y lo bueno; porque según como se pensó en una exsistencia, así es la herencia ó sal de vida; cada planeta del Universo ó cada nave celestial, se hacen sus propios destinos; el todo sobre el todo sale de sí mismo; esta ley universal la expresó el divino Padre Jehova, en su divina parábola y que es una de las más antiguas de la humanidad: Te ganarás el pan con el sudor de tu frente; quiso decirle a todos de los de la prueba de la vida, de que todo mérito, para que sea auténtico, tiene que salir de sí mismo; lo auténtico habla y se expresa delante de Dios, en sus leyes de autenticidad; tal como todo espíritu pensante, se expresa en sus leyes de espíritu; nadie es menos delante de Dios; ni lo auténtico ni el espíritu que escogió en su libre albedrío, a lo auténtico; en el número viviente se expresan microscópicas sensaciones de cálculo mental; la psicología numeral varía en grado infinito, los límites relativos de toda microscópica idea mental; es por esto que ninguna sensación que siente el espíritu, ninguna es igual a la otra; ni en su sentimiento ni en su límite; en todo instante el espíritu hace uso de cálculos mentales, en que cada una de sus ideas, tiene diferente sensación numeral; es por ello que en todo instante la criatura pensante no siente una misma sensación; el todo sobre el todo es íntimamente y molecularmente relativo; el número viviente que reencarna en el platillo volador es el mismo que reencarnó con el espíritu humano; el principio ó lugar del Cosmos de donde salió, es el mismo principio ó lugar, de donde salió la criatura humana; sucede que se vá quedando infinitamente atrás, el principio primero ó causa primera en todo lo creado; el espíritu pensante sabiendo que tiene un lugar de orígen, se perpetúa reencarnando; es como un peregrino que en un instante dado, abandonó su hogar; abandonó la Casa de Jehova; más, jamás olvida su primer Hogar; en muchos platillos voladores los espíritus ven su lugar de orígen; y todos se prometen mutuamente, volver a su lugar de orígen con la misma inocencia conque salieron; el número viviente se comporta según lo que le enseña el espíritu en la prueba de la vida; tanto arriba como abajo; es decir que los números vivientes de los platillos voladores y de infinitos mundos, se imponen pruebas numerales; tal como un espíritu se impone pruebas espírituales; lo mental en las criaturas humanas se comporta como un inmenso sol para los números vivientes; y para sus 318 virtudes; todo pensar humano sintió durante la prueba de la vida, 318 vibraciones diferentes; que en su conjunto realizaron el destino de cada uno; la vibración mental de cada uno, cumple leyes microscópicas de sol microscópico; el número viviente hizo alianza con el espíritu-sol, para aprender de él; y toda virtud lo hizo con el mismo fín; esto fué dicho en el divino Evangelio del Padre Jehova: El Arca de las Alianzas; que en el Reino de los Cielos significa Materialización de Hechos; las alianzas son necesarias para conocer formas de vida que no se conocen; es así que todos sin excepción, pidieron alianzas con los elementos de la naturaleza; si no hubiera habido alianza con los elementos, nadie los conocería; la misma causa que cada cual siente como propia, la sienten también los elementos en sus leyes de elementos; la diferencia entre el vivir en un platillo volador y vivir en la Tierra, radica en que en el platillo volador se conversa con la materia; ellos los tripulantes solares y los querubínes de la materia, no pidieron ser indiferentes los unos para con los otros; en cambio en la prueba de la vida, los espíritus humanos y las moléculas de los elementos, pidieron conocer tal indiferencia; esta indiferencia es el Alfa y la Omega de la prueba de la vida humana; si no exsistiese esta indiferencia que todos pidieron, la criatura humana no habría creado ni intelecto ni filosofías que creó; nada de lo que creó quedará; porque el todo sobre el todo de la vida humana pidió un divino juicio por sobre todas las cosas; el término: Por sobre todas las cosas, significa que todo lo imaginable lo incluye; el número viviente en su propio desarrollo de reencarnación, aporta su idea filosófica numeral; mientras que la mente del espíritu humano ó la mente solar del tripulante de un platillo volador, aportan con lo que desean ser; el querer llegar a ser se sintetiza en la divina jerarquía de querubín; el querubín numeral aspira a perfeccionar su filosofía numeral; tal como el querubín humano aspira a perfeccionar su filosofía espíritual; el número viviente aprende en sentido paralelo a todas las demás virtudes, que también pidieron alianzas para perfeccionar sus respectivas filosofías; lo paralelo significa eternidad en su sentir; lo paralelo irradia combinándose al principio de una sensación y se expande en sentido cambiante; el número viviente establece límite en las sensaciones; si no exsistiese el número viviente el hombre no tendría noción del cálculo ni de ninguna medida de su todo sobre el todo; sería geométricamente expansivo y sin límite; y conocería en sí mismo, otra psicología en su diario vivir; el número viviente le enseña en todo instante que la eternidad tiene jerarquías de números; y que todo su ser está eternamente subordinado a lo infinito en número; porque en cada futura reencarnación que el espíritu pida, tendrá que recurrir a las medidas de cálculo; empezando por sí mismo; porque pedirá medidas y geometrías para su propio futuro cuerpo de carne; el número viviente dá lugar a escenas numerales, discusiones numerales, estudios de cálculos, medidas a tomar, juicios en jerarquías de proporciones, y todo lo que se deriva de cálculo mental; el número viviente en los platillos voladores aprende Ciencia Solar en dimensión numeral; el número viviente se encuentra con muchas ciencias que ya habían exsistido antes que él; se encuentra con los números de anteriores reencarnaciones que tuvieron los Padres Solares; y en su libre albedrío numeral se interesa por todo un pasado numeral; tal como la criatura humana se interesa y hasta se apasiona por las civilizaciones antiguas; el número viviente se interesa por su destino numeral; sabe que exsiste un sólo Dios nomás; y aspira a una nueva imágen y semejanza numeral de su Dios; porque las imágenes y semejanzas del divino Padre Jehova, no tienen límite alguno; en todos los planetas se enseña que Dios es infinito; y siendo infinito, su imágen y semejanza no tiene límites; en todo planeta de vida de prueba, en que sus criaturas sostienen que sólo ellas se constituyen en las únicas imágen y semejanza, tales criaturas que en forma extraña limitan el infinito de Dios, no entran al Reino de los Cielos; es más fácil que entren a su lugar de orígen, los que ningún limite pusieron a su Dios; a que puedan entrar, los que lo limitaron; el número viviente al participar en el divino Juicio Final, se queja y acusa a todo espíritu que se creyó único en imágen y semejanza; en los divinos juicios de Dios, el todo sobre el todo participa; la materia habla en sus leyes de materia y el espíritu en sus leyes de espíritu; las 318 virtudes del pensar humano hablan, en sus respectivas leyes de virtud; la molécula habla en sus leyes de molécula; el poro en sus leyes de poro; la idea en sus leyes de idea; nada de lo que se fué y se tuvo en sí mismo durante la prueba de la vida, absolutamente nada queda sin su juicio; el número viviente en su libre albedrío de número, se extraña que el espíritu que limitó el infinito poder de Dios, lo haga; porque nadie pide al Eterno, achicarlo ó limitarlo en poder; el número viviente no cesa instante por instante, de influenciar sobre el espíritu que se esfuerza por generar ideas; la aspiración numeral tiene su prueba numérica, en el propio límite evolutivo del espíritu; este límite es para él, como las tinieblas lo son para el espíritu humano; en todo número viviente ocurren los mismos sucesos que siente el espíritu; y cada suceso que siente el número viviente, trata de convertirlo en magnetismo de número; tal como el espíritu trata de influenciar con su propio pensar filosófico, sobre los acontecimientos de la prueba de la vida; el número viviente sintiendo como siente el espíritu, es también número revolucionario; toda revolución salida de toda criatura pensante, es determinación brusca y numeral, a lo numeralmente acostumbrado; porque toda costumbre es una influencia numérica que lleva en sí misma, el grado de influencia; en los tripulantes de los platillos voladores, la psicología de la revolución, tiene psicología de normal; porque ellos están acostumbrados a presenciar las revoluciones planetarias del Universo; ellos saben y siempre lo supieron, que el planeta Tierra crearía un extraño y desconocido sistema de vida, que en sus extrañas leyes, incluiría la desigualdad; se llama extraño en el Reino de los Cielos, a todo lo que no pidiéndose, no está escrito en el Reino; el sistema de vida de la Tierra, salido de las extrañas leyes del oro, nadie lo pidió; ni los llamados ricos surgidos durante la prueba de la vida, lo pidieron; ni en el Reino de los Cielos se conoce; porque nada injusto se pide a Dios; ni nada injusto exsiste en el Reino de los Cielos; los tripulantes de los platillos voladores saben que todo mundo de prueba, está expuesto a que sus criaturas caigan en sistemas de vida desequilibrados; en que unos pocos disfrutan de mayor abundancia; y las mayorías de menor abundancia; ellos saben que un grupo reducido de seres humanos, disfrutan de tres cuartas partes del total de la abundancia del planeta; y el resto de la humanidad se debate en un cuarto; este cuarto está señalado en el divino Evangelio del Padre Jehova, como el ángulo de Cristo; en divina Revelación es un círculo Omega, dividido por cuatro; círculo Omega significa Juicio Total; y los tripulantes de los platillos voladores saben que muchos espíritus piden al divino Padre Jehova, reencarnar como profetas en la Tierra; los revolucionarios son profetas en el Reino de los Cielos, que pidieron y prometieron a Dios hacer cambiar extraños y desconocidos sistemas de vidas, en lejanos planetas de vida de prueba; y los tripulantes de los platillos voladores saben, que en virtud del libre albedrío espíritual, unos piden ser profetas bíblicos y otros profetas no bíblicos; todo lo imaginable que se desea vivir en lejanas moradas planetarias, se pide a Dios; los profetas no bíblicos, prefirieron tomar la experiencia directamente de la vida; son profetas de leyes de la vida; y los tripulantes solares saben que es más fácil que entren al Reino de los Cielos, los que fueron revolucionarios en un extraño sistema de vida, no escrito en el Reino de los Cielos; a que puedan entrar, los que nada hicieron en un mundo que legalizó lo desigual; los Padres Solares saben que el extraño sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro, no alcanza a llegar al año 2000; porque el divino Juicio Final, lo sorprende; el número viviente le marca fín a la prueba de la vida; es el principio de la caída del extraño mundo que surgió de las extrañas leyes del oro; y los tripulantes de los platillos voladores, se aprontan para participar en este divino Juicio; ellos están infinitamente acostumbrados, a participar en divinos juicios del Eterno; en la Tierra del mundo antiguo, ellos participaron en otros juicios; entre los cuales se cuentan los de Sodoma y Gomorra; que fueron dos ciudades que se corrompieron; tal como en el presente se corrompieron los creadores del extraño y desconocido sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro; el número viviente que pidió alianza con el platillo volador, también pidió divina alianza con los acontecimientos del divino Juicio Final; en todo acto de todo juicio individual ó colectivo, está el número viviente; el cálculo mental de todo lo que se hizo en la prueba de la vida, se juzja ante el verbo numeral; todo divino juicio es una medida numérica infinita; lo que hizo una individualidad, no lo hizo la otra individualidad; para todos ha de haber un número de divina justicia, en proporción de lo que hizo el espíritu, entre el bién y el mal; mientras más mal practicó el espíritu en la prueba de la vida, más dividió y empequeñeció a su número de justicia; es por esta ley es que fué escrito: Sólo satanás divide y se divide así mismo; que quiere decir, que durante la prueba de la vida, satanás tomó la forma de extraño sistema de vida; y habiéndolo tomado, creó leyes en que incluyó a la extraña desigualdad; y obligó a todos a vivirla; los creadores y sostenedores de tan extraño y desigual sistema de vida, olvidaron que ellos mismos pidieron la igualdad a Dios; la prueba de la vida consistía en no olvidarlo; los tripulantes de las naves celestiales, saben que este extraño olvido se paga segundo por segundo, molécula por molécula, átomo por átomo, célula por célula, idea por idea; saben que esto se debe porque la criatura humana pidió un divino Juicio, con el término: Por sobre todas las cosas; este término salido del libre albedrío humano, incluyó hasta lo más microscópico que la mente pueda imaginar; incluye lo que se siente y se vé y lo que no se vé y se siente; incluye lo que los ojos vieron y lo que no vieron; incluye lo de adentro y lo de afuera; incluye el todo sobre el todo de sí mismo y de la naturaleza; el número viviente interviene en todo juicio; y su intervención lo es tanto en la luz como en las tinieblas; porque en todas las psicologías que probó el espíritu humano, en todas pidió el concurso del número viviente; los que en sus formas de fé durante la prueba de la vida, no incluyeron el límite a Dios, tienen en el número viviente a su mejor abogado, después del Hijo Primogénito Solar Cristo; el número viviente no admite límite alguno a lo de Dios; admitirlo es hacer que él mismo como filosofía numeral, se empequeñezca y se divida; esta ley del divino Juicio Final, hará llorar a millones de seres, que en sus formas de fé, conscientemente ó inconscientemente, pusieron límite al divino poder de Dios; la prueba de la vida consistía en no empequeñecerlo; cuando se recibió la reencarnación ó el nacer de nuevo, ningún espíritu pensante pensó ni remotamente, mientras recibía la vida, en quitarle poder al que le daba la vida; el número viviente en los platillos voladores aprende de infinitos otros elementos, mientras las naves en sus infinitos viajes, entran y salen de infinitos presentes de infinitos planetas y soles; es infinita costumbre entre ellos, el de viajar de sol a sol; de galaxia en galaxia; del Macrocosmo hacia el microcosmo; ellos saliendo de cierto punto de partida, a su regreso no encuentran a nadie; porque todos partieron también, a otros infinitos confines del Universo; los Padres Solares representan después del divino Padre Jehova, una de las más gloriosas jerarquías de poderes del Reino de los Cielos; lo solar está en todas partes; y el número viviente entre ellos; porque exsiste la divina jerarquía de los soles primogénitos numerales; cada partícula de todo pensar de todo el Universo Expansivo Pensante, ya tenía su propio infinito; ya exsistían otros como ellos; y los otros ellos, tenían a otros ellos; y así hasta donde la mente pueda imaginar; todos nacen buscando un límite al Universo y jamás lo han encontrado; ni jamás lo encontrarán; el número viviente es tan infinito como el Universo mismo; en su libre albedrío de número ni él sabe donde tiene su fín; tampoco lo sabe la molécula; el todo sobre el todo tampoco lo sabe; sólo el divino Padre Jehova lo sabe; después del divino Creador de todas las cosas, está el Reino de los Cielos; que es el mismo Macrocosmos en donde nada tiene límites; el poder saber el futuro de todas las cosas, es natural en todo Padre Solar; este poder no es igual en todos los hijos del Padre; es proporcional al divino Verbo solar de cada uno; mientras mayor es la antiguedad solar, mayor es también el poder profético que se tiene; el número viviente participa también en lo profético; sin su divina participación, ningún hecho del futuro tendría fecha de lugar de hecho ó de suceso; no habría relación entre el tiempo de iniciación de una idea con el tiempo de iniciación de la siguiente idea; serían sucesos fuera de tiempo pedido en la reencarnación; exsisten formas de vida, en que el tiempo se detiene, se atrasa, desaparece, se transforma, se hace invisible, se empequeñece, se vuelve color etc, etc; el número viviente también hace alianza con el tiempo viviente; todo tiempo planetario habla y se expresa delante de Dios, en sus leyes de tiempo; el número viviente se materializa según su libre albedrío de número; este divino poder de los números, es infinitamente proporcional a sus jerarquías de verbos numerales; y todos llegan a ser, padres solares numerales de infinitas jerarquías solares; igual ley cumple el tiempo viviente; el todo sobre el todo, principiando desde una microscópica molécula, llega a ser un colosal sol de infinita sabiduría determinada.-

ALFA Y OMEGA.-

 

CONSTRUCCIÓN DE LOS PLATILLOS VOLADORES… CONT.- 

El Número Viviente participa en la Construcción de un Platillo Volador.- En la construcción de un platillo volador, los números vivientes aparecen con infinitas geometrías numerales; la forma de cada número depende de su propia evolución numeral; el Verbo solar escoge los infinitos pedidos de reencarnación de las galaxias numerales; tal como escoge la de las moléculas; si una criatura humana presenciara esto, nada vería; porque su vibración de penetración es microscópica; la mente y la visión humana no penetran lo invisible; no saben el macrocosmo que exsiste dentro del microcosmo; en la construcción de los platillos voladores, a mayor poder de Verbo solar, más infinitamente microscópica é invisible, es la construcción de los platillos; los conglomerados de elementos que participan en llegar a ser una nave celestial, lo hacen sometiéndose a las microscópicas fibras mentales de los Padres Solares; lo amorosamente subordinado se somete con humildad al divino mandato del mayor; aquí no se trata de sometimiento de fuerza; aquí se vé que el divino poder concede una nueva y desconocida ciencia; allí no es necesario conversar ni convencer; porque allí mirando se escoge; para que la criatura humana vea la construcción de un platillo volador, los Padres Solares tendrían que volverse también un polvito; en el Macrocosmo llamado Reino de los Cielos, nada tiene límites; y el propio límite encuentra a la vez, su propio límite y dimensión; más, allí lo transformable se hace a la velocidad del rayo; si una criatura humana en su propio desarrollo, necesita de cierto tiempo, allí no lo necesita; lo lento en crecer se hace instantáneo; y lo instantáneo se vuelve lento; la pausa se vuelve ruído atronador; y el ruído del trueno se vuelve pausa; el desarrollo de una molécula con su límite de microbio, se vuelve colosal planeta-molécula, en todos los grados de tamaño imaginables; cuando los Padres Solares construyen un platillo volador, ellos fijan la dimensión correspondiente; y en el momento de hacerlo, lo hacen pensando en enseñanzas infinitas para el Universo que los observa; ellos saben que nada oculto exsiste en el Reino de los Cielos; y que ellos nada deben ocultar; y saben que el que tan sólo cae en una molécula de ocultismo, el tal no vuelve a entrar al Reino de los Cielos; saben que toda molécula y todo lo microscópico, habla y se expresa al Eterno, en su respectiva ley; durante el divino proceso de materializar un hecho, los Padres Solares están en todo instante, en eterno contacto con el divino Padre Jehova; aunque la mayor de las veces el divino Padre Jehova no se deja ver, ellos saben que siempre los observa; ya sea transformado en elemento mismo, ya sea observándolos en alguna pantalla de television solar de algún mundo, ó sol ó platillo volador; los divinos medios de que dispone el Eterno no tiene límites; la divina aparición del Padre Jehova, siempre ocurre en forma inesperada é instantánea; a todos llena de una sorpresa y alegría inaudita; el número viviente como todo lo que exsiste, exsistió y exsistirá, conversa con el todo sobre el todo del Universo Expansivo Pensante; esta infinita conversación ocurre en infinitas formas; una de ellas es por las pantallas de television solar, que poseen todos los planetas y soles, que no están en leyes de prueba; toda morada planetaria ó solar, que no pidió en determinado instante de su tiempo de desarrollo, prueba de vida, se comunica en todo instante con lo que ocurre en el resto del Universo; de conocidas y desconocidas galaxias, llegan noticias; y presencian construcciones de platillos voladores por siempre jamás; la Television Solar fué dada a conocer al mundo de la prueba de la Tierra, como el Libro de la Vida; porque en la television universal, se ven formas y escenas de otras vidas; durante la construcción de los platillos voladores, infinitos familiares de los números vivientes y de las moléculas, los despiden por divina telepatía universal; y los observan en maravillosas televisiones solares; esta television al igual que la creación, no tiene límite conocido; exsiste en el Macrocosmo y en el microcosmo; la conocen los colosales soles como la conocen los soles microbios; es ciertamente una de las infinitas maravillas del Eterno; Divino Padre Jehova, ¿Qué diferencia exsiste entre la television de la Tierra y la television solar? La diferencia es infinita hijo; la television de la Tierra, es producto de ciertos elementos de la Tierra; y de verdad te digo hijo, que nada de esta television quedará; en el Milenio de Paz que viene al mundo, el Hijo Primogénito en su divina Gloria y Majestad, creará la Television Solar en la Tierra; la television que no tiene fín y que nada costará; con la television solar casi no es necesario salir del planeta, para conocer otros mundos; el mundo de la prueba de vida, estará fascinado observando, lo que jamás imaginó ver; y te diré hijo, que es más fácil que envejezca y desaparezca la Tierra, y nó la television solar; lo salido de Dios es eterno; lo salido de sus hijos es efímero; los soles Alfa y Omega al crear la Tierra, pidieron al divino Padre Jehova, crear un mundo con límites físicos; lo único que eran eternos, eran los espíritus pensantes, que pidieron conocer la vida humana; y la pidieron como prueba porque nada sabían de tal forma de vida; es lo que quise decir hijo, cuando dije al mundo de la prueba: La Tierra pasará, más, mis Palabras no pasarán; lo último significaba que nueva Doctrina planetaria daría al mundo de la prueba; que corresponde al mismo divino Juicio Final; continuemos hijo con la construcción de los platillos voladores; Hágase tu divina voluntad, divino Padre Jehova; Los números vivientes al reencarnar a platillo volador, lo hacen conservando sus libres albedríos de números; es así que entre ellos hacen divinas alianzas de convivencia en la galaxia llamada platillo volador; así nacen las familias; otros deciden principiar solos; en los números vivientes se cumplen las mismas leyes, que a los hombres les fueron dadas; es decir, vivir en lo que pidieron conocer, con la más alta ó elevada moral, que la mente humana pueda imaginar; los números vivientes piden también divinos Evangelios numerales; tal como lo pidió el género humano; porque nadie es desheredado; todos piden al divino Padre Jehova, conocer en sus respectivas leyes de vida, la igualdad; la ley común del diario vivir en el Reino de los Cielos; ni los números vivientes, piden lo desigual, porque saben que quien se deje influenciar por lo desigual, en los lejanos planetas de prueba, no vuelven a entrar al Reino de los Cielos; en los números vivientes que piden experiencia galáctica en los platillos voladores, hubieron muchos que fueron criaturas humanas y de animales, en otros planetas tierras; esto ocurrió cuando en virtud de sus libres albedríos espírituales, decidieron conocer el mundo de la carne, porque lo desconocían; y pidiendo ser criaturas de carne, pidieron también conocer la sensación de lo numérico; porque también lo desconocían como sensación; muchas criaturas humanas de las que actualmente están en la Tierra, fueron números vivientes en los platillos voladores; es por esta ley del pasado espíritual, es que muchos se emocionan con sólo escuchar, las historias de apariciones de platillos voladores sobre la Tierra; es un recuerdo, de que ellos fueron como ellos; es por esto es que fué escrito: Lo de arriba es igual a lo de abajo; muchos de los de la Tierra, fueron como los de los platillos voladores y como los de los otros mundos; el libre albedrío es infinito en sus propios deseos, cuando se decide conocer lo que no conoce; una vez conocido lo que no conocía, pide volver a conocer; la pluralidad de ser infinita forma de criatura, se debe a que nada es imposible para Dios; el divino Creador ofrece a sus hijos, cuantas vidas deseen; sólo que no hay que violar sus divinas leyes, ni en una molécula; porque es infinitamente justo; las criaturas humanas el año 2001, verán la television solar; y en ella verán sus pasadas reencarnaciones; ellas mismas se reconocerán; la conciencia y la intuición estallan cuando se reconocen en lo que fueron; y te diré hijo, que los que negaron el nacer de nuevo, se llenarán de la más grande de las verguenzas de sus vidas; porque negaron durante la prueba de la vida, lo que no conocían; los que se mofaron de la ley de la reencarnación, desearán morir ante la infinita verguenza que de ellos se apoderará; el número viviente al crear familia en su propia reencarnación, expande su herencia numeral; se multiplica por voluntad propia; las familias numerales y las familias de las moléculas, son de gloriosa y eterna alianza en el Universo Viviente del divino Padre Jehova; se podría decir que no hay planeta del Cosmos, que no conozca esta infinita alianza; todos recurren a ellos, para conocer tal ó cual forma de vida; el número viviente es de fuego-líneal en su divina geometría original; es decir que no teniendo la línea solar límite alguno, el número viviente es una microscópica parte de ella; la herencia originaria en su pasado, lo inicia una pareja de soles; y ellos a la vez, de otra pareja de soles; cada espíritu determina su propia línea solar, en virtud de su libre albedrío espíritual, al volver a escoger de nuevo, vida nueva; sin tomar en cuenta, las otras líneas solares, que también en virtud de sus libres albedríos, determinaron sus propios destinos; cuando el espíritu pensante viola las leyes que él mismo pidió en el Reino de los Cielos, el espíritu desvirtúa a su propio lugar de orígen; y no es recibido en tal lugar; los números vivientes, las moléculas, las virtudes, las sensaciones, las ideas que generó durante la prueba de la vida, se quejan contra él; y piden divino juicio a Dios; es el juicio al todo sobre el todo; es el mismo divino Juicio que pidió la Tierra; el todo sobre el todo de sí mismo, fué expresado por las palabras que dicen: Y habrá un divino Juicio, por sobre todas las cosas; por sobre todas las cosas, es el todo sobre el todo; el número viviente también participa en el divino Juicio Final; como también participan los elementos de toda la naturaleza; el todo sobre el todo, sobrepasa en grado infinito, el propio conocimiento humano; es por ello que nada imaginable queda al azar en el divino juicio de Dios; en la construcción de todo platillo volador, cualesquiera que sea su jerarquía de platillo, el número viviente y la molécula son siempre el Alfa y la Omega, de sus propias exsistencias galácticas; el número viviente participa en todo suceso que ocurre en estas naves solares; ellos los números, son los más sabios del todo sobre el todo, de un platillo volador; porque no hay quien no tenga necesidad de ellos; el número viviente está en toda inteligencia de toda criatura del Universo; porque por divino cálculo se creó toda inteligencia y todo planeta; el número viviente estando en todo lo imaginable, está también en los cálculos de los hechos mentales, de toda criatura humana; de todo el que generó ideas, instante por instante; y no habrá quien no recurra a sus números vivientes, cuando cada cual determine calcular su propio puntaje celestial, ganado en la prueba de la vida; el todo sobre el todo, se juzja segundo-molécula; se juzja por el número de ideas que se pensó dentro de un segundo y menos de un segundo; la acción mental de cada uno se mide en el divino Juicio de Dios, por segundo; y la acción sobre la materia se mide en el divino Juicio Final, por molécula; esta divina ley tiene un todo sobre el todo igualitario, con el todo sobre el todo, de la construcción de los platillos voladores, que se han acercado al planeta Tierra; así como un número viviente se unió a una molécula para conocer la experiencia de platillo volador, así también el número viviente que se unió a la mente humana, lo hizo por molécula de carne del todo sobre el todo de sí mismo; lo de arriba es igual a lo de abajo; el número viviente de los platillos voladores, posee mayor jerarquía de poder, que el número viviente de la Tierra; es por ello que el número de arriba juzja al de abajo; uno venido del Macrocosmo juzja a uno del microcosmo; el que sea mayor en jerarquía numeral, significa que tal número galáctico, a vivido más, conoce más, sabe más, posee mayor verbo creador y posee mayor poder de transformación en otros, como lo demanda su propio poder galáctico; la subordinación y el poder de transformar a otros, marchan paralelos a la línea solar, cuando el espíritu a pedido un divino Juicio Final, a su propio sistema de vida planetario, elegido por su propio libre albedrío; el mundo de la vida de prueba, al no incluír la igualdad en sus propias leyes, desequilibró a su propio número viviente; como igualmente desequilibró a sus 318 virtudes de su propio pensar, y a todas las moléculas de carne de sus propios cuerpos; el todo sobre el todo de sí mismo, fué desequilibrado; y todo ser pensante que se desequilibra por violación a la ley de Dios, termina en los divinos Juicios Finales, con psicología de llorar y crujir de dientes; si el mundo de la prueba no se hubiese desequilibrado, sus criaturas tendrían psicología de serenidad para enfrentar un divino Juicio, que ellos mismos pidieron en el Reino de los Cielos; los números vivientes subordinados amorosamente al Hijo de Dios, tratarían de igual a igual, a los hijos de este mundo, si estos hijos, hubiesen incluído a la igualdad en sus leyes de sistema de vida; la prueba de la vida consistía en hacer del planeta que no se conocía, un microscópico Reino de los Cielos; en la prueba de la vida había que imitar a la divina igualdad del Reino de los Cielos; porque imitando en lejanos planetas, a lo del Reino, es más fácil volver a entrar al Reino; la advertencia suprema para este mundo de prueba, era de que satanás dividía para reinar; y el extraño y desconocido sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro, se valió de la extraña división, para poder reinar; y en la prueba de la vida, no había que dormirse para no dejarse sorprender por satanás; es por ello es que fué escrito: Todo espíritu duerme; a satanás que había tomado la forma de sistema de vida, no había que perdonarle ni una molécula de influencia de extraña división; porque basta conocer en sí mismo, a la extraña influencia de la división, y el espíritu no entra al Reino de los Cielos; porque el todo sobre el todo de sí mismo, se queja a Dios, de que fué influenciado, por algo que no pidió en el Reino de los Cielos; y entre los infinitos acusadores, están los números vivientes y las moléculas; y sucede que como a todos se les dió un libre albedrío, en sus respectivas leyes, es que un número viviente posee un libre albedrío, diferente de otro número viviente; y el de una molécula diferente a la de otra molécula; y teniendo el todo sobre el todo, un libre albedrío, es que trillones de ellos perdonan y trillones no perdonan; cuando se perdona, el Divino Padre Jehova también perdona; porque se mandó perdonar; es más fácil que sea perdonado en el divino juicio, uno que a otro perdonó en la prueba de la vida; a que sea perdonado uno que a nadie perdonó; el número viviente está también en los elementos de la naturaleza; y estando en los elementos, el número viviente participa en todos los acontecimientos del divino juicio; en los grandes y en los pequeños; el número viviente participa en la resurrección de toda carne; y los que no creyeron en él como tal, no serán resucitados; porque para poder recibir un divino premio, había que creer y tener fé en el premio; el número viviente como todos los elementos vivientes de Dios, leerán toda mente en el instante de la resurrección de toda carne; para que la criatura humana no cayese en una extraña incredulidad, es que todos debieron haber creído y profundizado, durante la prueba de la vida, el divino término: Dios es Infinito; infinito significa que todo lo imaginable lo puede hacer realidad; el número viviente al leer la mente, leerá que tal ó cual espíritu de la prueba de la vida, empequeñeció a Dios; que es su mismo Dios; y no querrá prestar su divino concurso para eternizar a un negador del Eterno; esta divina ley de Justicia, hará llorar a millones y millones de seres que no creyeron ni se preocuparon en creer, durante la prueba de la vida; bastaba creer en su propia eternidad, para recibir eternidad; el número viviente y todos los elementos de la naturaleza, conversarán telepáticamente con el Hijo Primogénito, tal como ocurrió en el pasado; del cuerpo del Hijo de Dios, saldrán infinitos y microscópicos cordones solares, cuyos extremos estarán unidos a cada una de las moléculas de los elementos de la Tierra; y en medio de ellos, los números vivientes; esta ley se hace en medio de brillos solares; la atmósfera hace de puente comunicante, en lo que a físico se refiere; en lo que está al alcance de los ojos; el número viviente está en cada molécula de cada elemento; la resurrección de la carne es una divina ley que en infinitos mundos se cumple; é infinitos la tienen anunciada en sus divinos Evangelios Planetarios; el número viviente actúa en psicología de equilibrio numeral; y se armoniza con todos los conceptos de cálculos, que todas las mentes poseen en sí mismas; la resurrección de toda carne, es un divino proceso en que el todo sobre el todo de cada uno, queda preparado para amoldarse, para ir a cualquier punto del Universo; es la carne eterna de todo bienaventurado; el número viviente de la actual carne humana, es un número de prueba; tal como lo es el espíritu; las pruebas se piden y los premios de resurrección de sí mismo, se conceden; el número viviente enlaza a cada molécula de carne eternizada, por el divino verbo solar, con el infinito; los niños-genios del nuevo mundo, no necesitarán trajes espaciales, para viajar a otros planetas; salvo cuando ellos se impongan pruebas voluntarias, para ganar puntaje celestial; esto se llama en el Reino de los Cielos, Aumentar la divina Añadidura del divino Padre; en todo disfrute de toda gloria, siempre se piden pruebas espírituales; el vencer dificultades de cualquier orden, constituye prueba; el número viviente estando en todo lo creado, está también en todas las pruebas que piden las criaturas del Universo; es el Alfa y la Omega de todo lo pensado y de todo lo creado; el número viviente que cada cual pide en sí mismo, hace destino común con el espíritu; esto significa que según la moral vivida por todo espíritu pensante, así es el grado de felicidad que siente el todo sobre el todo numeral; lo que hacen los espíritus en sus respectivas jerarquías de lo que son, repercute molécula por molécula en su todo viviente; la Moral es una forma de magnetismo, que debió haberse creado de sí mismo, en la prueba de la vida; era la propia criatura, la que se magnetizaba, con su propio magnetismo llamado moral; para poder lograr la más elevada moral, que la mente pueda imaginar, había que saturarse de la divina psicología del divino Evangelio del Padre Jehova, y de sus divinos Mandamientos; los divinos Mandamientos representaban para los que pidieron la prueba de la vida, la diaria moral de sus exsistencias; instante por instante, idea por idea, molécula por molécula, segundo por segundo; y en cada uno de los microscópicos, está el número viviente; como lo de arriba es igual a lo de abajo, los tripulantes solares de los platillos voladores, tienen que cumplir también, divinos Evangelios ó Sagradas Escrituras, correspondientes a sus jerarquías solares; tal como los espíritus de la Tierra, lo hacen en su jerarquía humana; el número viviente teniendo causa infinita, tal como la tiene el espíritu humano, se manifiesta también en infinitas jerarquías vivientes; exsisten números vivientes en jerarquías del Macrocosmo y en jerarquías del microcosmo; el número viviente hace divinas alianzas de vida, tanto con los microbios como con lo gigantesco del Universo; el número viviente irradia en las moléculas y en las virtudes, un magnetismo mental, en que en sus leyes vivientes, reconoce a su Padre Solar; es la ley de atracción entre lo que se fué y de lo que será; esta sensación es un divino pedido de reencuentro entre Padre Solar é hijos; esto dá lugar en el mundo de prueba y en el instante dado, a que se conozca la divina ley del Universo Viviente de Dios; y es el principio de la más grande Revolución en el respectivo planeta; y según la psicología pensante que vivió y conoció la criatura durante su prueba de vida, así es también su reaccionar ante la nueva Ley; en la Tierra planeta de prueba, la reacción mental de sus criaturas será del llorar y crujir de dientes; esto se llama en el Reino de los Cielos Juicio Mental según su propio pensar; la extraña psicología humana, no profundizó el concepto, de que Dios todo lo podía; la psicología humana hizo del infinito una psicología muda y contemplativa; su primitivismo no le dió para una ciencia, que debió haber vinculado su propio sistema de vida, con el infinito mismo; la criatura humana se dividió y se desvirtuó en un microscópico presente; y se ganó un destino que será llamado por las criaturas del futuro, El Ocaso de un extraño Mundo; mundo de prueba que hasta en sus últimos tiempos a su caída dudó de la divina Revelación enviada por el divino Padre Jehova, y que ellos mismos pidieron en el Reino de los Cielos; un extraño mundo que su propia caída que se dió, así mismo, fué instante por instante; porque instante por instante, fué entretenido por una extraña ilusión, a la posesión pasajera; el número viviente también fué- ilusio-nado y dividido, por el espíritu al cual se unió momentáneamente por un instante llamado vida; esta extraña ilusión y división se paga en el divino Juicio Final, de la siguiente manera: Tres cuartas partes del divino juicio recae sobre los creadores y sostenedores, del extraño y desconocido sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro; y un cuarto del divino juicio, recae en los pecadores a los cuales se les obligó a vivir, un extraño sistema de vida, que no pidieron a Dios en el Reino de los Cielos; porque nada injusto se pide a Dios; en el Reino de los Cielos, se le llama extraño a lo que no está escrito en el Reino; y el llamado capitalismo, es lo que no está escrito; porque nadie lo pidió; el número viviente al reencarnar ya sea en las construcciones de los platillos voladores, ya sea en los planetas ó soles, ya sea en criaturas, lo hace pidiendo la igualdad numérica; tal como los espíritus humanos pidieron la igualdad espíritual; nadie pide a Dios lo desigual, porque es cosa sabida, que tal pedido es una extraña injusticia, que no tiene sentido en la infinita ley de amor, del divino Padre Jehova; el número viviente en su libre albedrío de número, se queja y se expresa delante de Dios, de que fué influenciado por algo desconocido, que él como número viviente, no pidió; la prueba de la vida consistía en conservar la misma inocencia conque se había salido del Reino de los Cielos; y el número viviente en medio de un llorar, pide y reclama a su inocencia original; he aquí el drama que se causó en la prueba de la vida, a trillones de moléculas de carne y de ideas; todas reclaman y piden justicia contra los culpables de sus dramas; porque sin la inocencia original dada en el Reino de los Cielos, no se vuelve a entrar en el Reino; esta ley fué anunciada al mundo de la prueba, en la divina Parábola que dice: Y habrá llorar y crujir de dientes; el número viviente en el Juicio Final, también pedirá que los que lo dividieron, en su concepto que de Dios tenía, sean también divididos y confundidos, en este mundo y en otros mundos; porque cada vez que todo espíritu, pide volver a nacer de nuevo, para conocer vida nueva, lo hace teniendo en cuenta, sus juicios anteriores que corresponden a otras exsistencias, que cumplió en otros pedidos de vida; la deuda de todo espíritu como el premio ganado, no tiene límites, porque habiendo salido de Dios, se le enseñó que lo de Dios era infinito; y siendo infinita su causa, no exsiste el límite en ninguna forma imaginable; ni en las leyes de las tinieblas ni en las leyes de la luz; el número viviente también se comporta en forma infinita; porque el infinito del cual que forma parte, lo creó un mismo Dios nomás; el número viviente al tener ley infinita, se vá expandiendo jerárquicamente, tal como se expande el Universo Expansivo Pensante; la expansión de lo microscópico se hace igual como ocurre con lo gigantesco; lo de arriba es igual a lo de abajo; lo de afuera cumple la misma ley que lo de adentro; el todo sobre el todo se expande partiendo de sí mismo y sucediéndose en lo variable infinito; en que las microscópicas características del desarrollo de lo variable, se van expandiendo y constituyéndose en universos que jamás tendrán límites; y sucede que cada uno en sí mismo, se constituye en el movimiento eterno; lo eterno de sí mismo, vá dejando por herencia y por creación expansiva, nuevos cielos eternos; todo lo que se será se es, y se fué, absolutamente todo salió de sí mismo; lo que se es constituye la más perfecta de las medidas, de la divina Justicia de Dios; cada reencarnación ó nacer de nuevo, es un nuevo punto de partida que dará lugar a otros infinitos puntos de partida; los puntos de partida en la criatura humana, corresponden en número, al mismo número de moléculas de carne, que posee cada cuerpo humano; cada reencarnación es un nuevo punto de partida; es una nueva imágen de Dios; a imágen y semejanza de Dios; cada criatura del Universo lo es; porque todos salieron de un mismo Dios nomás; el número viviente también es a imágen y semejanza de Dios; el todo sobre el todo lo es; porque nadie es desheredado, habiendo salido de un mismo Dios nomás; el número viviente al reencarnar en platillos voladores, lo hace pensando en libre albedrío; la unión lo sitúa en mundos nuevos, en que en todo momento estará recibiendo, órdenes de muchos Padres Solares; el número viviente como la molécula viviente, se unieron a un verbo solar, cuya morada será instante por instante, un platillo volador; tal como los seres humanos se unieron a un planeta Tierra, para conocer el verbo de la carne; es por esto es que fué escrito: El Verbo se hizo carne; lo que se hace sale de sí mismo y se vuelve pedido hecho a Dios; el número viviente al participar en todos los sucesos de una vida, lo hace como juez de suceso; siente, vé y se expande; y en todos los instantes en que el espíritu humano genera ideas, el número viviente las penetra como quien se sumerge en un océano; este océano está constituído por todos los magnetismos de las sensaciones, que el espíritu pidió conocer en la prueba de la vida;el comportamiento del número viviente, es igual al comportamiento del espíritu, en la dimensión humana;lo que sucede en el interior de sí mismo, es una réplica de lo que sucede en el exterior; el número viviente de un platillo volador, también es influenciado por lo que hacen y piensan los Padres Solares; esto significa que también los Padres Solares, están expuestos a los divinos juicios de Dios; un Juicio solar no es lo mismo que un juicio humano; porque el poder del verbo no tiene la misma ciencia; el número viviente actúa por ley magnética y por jerarquía; dentro de un todo sobre el todo, exsisten infinitas jerarquías de todo; microscópicas dimensiones dentro de lo microscópico; esto explica el concepto que tiene cada uno, de las diferentes medidas y capacidades mentales; lo mental se expresa por jerarquía de entendimiento; y este entendimiento vá variando en las medidas conque ocurren los sucesos, instante por instante; el número viviente con todas las virtudes del pensar, no se deja ver; sino, que se deja sentir; en los platillos voladores se cumplen otros tiempos en los instantes en que ocurren los sucesos; la mente solar posee mayor número de dimensiones, porque su ciencia es mayor; y siendo mayor, tiene mayor poder en dimensiones de mundos que visitan; ningún Padre Solar lo abarca todo; sólo el divino Padre Jehova lo abarca todo; más la potestad de los primogénitos solares, es la que sigue después del Padre Jehova; las infinitas jerarquías del Universo que no tienen fín, saben esta ley cósmica; el número viviente está también en poder primogénito, en su respectiva filosofía numeral; el todo sobre el todo está representado en todas las infinitas jerarquías del Universo; porque nadie es desheredado en la creación de Dios; el número viviente participa en los platillos voladores, de todo acontecimiento que ocurre dentro y fuera de la nave; ellos los números son consultados, como es consultado el todo sobre el todo; en los platillos voladores se ven leyes que maravillan; dentro de sus naves se escriben los divinos Juicios y destinos de infinitos planetas; allí se tiene una divina y eterna comu-nicación con el Reino de los Cielos; lo que se hace en el Reino de los Cielos, también se hace en los platillos voladores; el número viviente participa en todo lo que ha de suceder en los futuros acontecimientos, de un planeta, sol, ó cualquiera otra infinita creación; en los platillos voladores todos tienen obligaciones en sus propias jerarquías; el Alfa y la Omega de sus divinas filosofías, abarca sensaciones de lo conocido y lo desconocido; en que se van descubriendo desconocidas leyes; el viajar por un universo sin límites, es encontrar experiencias también sin límites; lo desconocido para ellos, constituye la suprema felicidad; porque todos tratan de expandir en los mundos desconocidos, las enseñanzas y ciencias que vivieron en sus respectivos Reinos de los Cielos; lograr transformar a un mundo que violó la divina ley de Dios, es para ellos la suprema felicidad; y poner tal mundo, a los divinos pies del Eterno; lo último es término inmortal que se escucha en todo el infinito Universo; esta ley corresponde a los que visitan a los mundos de las tinieblas y de la Luz; ocurre que muchos mundos de la luz, caen en tinieblas porque no saben ó no quieren vencer sus complejos de soberbia; lo último es el caso de la Tierra, planeta de prueba de vida; sus criaturas que pidieron conocer una forma de vida, para poder desprenderse de su primitivismo, no quieren desprenderse del extraño complejo, de usar la fuerza para la convivencia diaria; dispusieron para ello, de muchos siglos, y aún no cambian; el divino Juicio Final los sorprende sin que aún se hayan despojado de tan extraño complejo; este extraño complejo que se prometió a Dios, vencerlo en la prueba de la vida, es lo que llenará de ira divina, al Hijo Primogénito Solar Cristo; porque el uso de la fuerza en la prueba de la vida, nadie lo pidió al Padre Jehova; los números vivientes actúan en todo enojo de la divina Majestad solar; y el enojo numeral provoca cataclismos planetarios; los océanos del planeta se desbordarán cuando el Hijo de Dios se llene de ira, al ver los extraños cuarteles militares, en donde se le enseñaba a los hijos de Dios, a matar; los números vivientes que todo lo equilibran cuando sienten el enojo de su Padre Solar, obedecen al enojo del Padre; son simultáneos é instantáneos al divino carácter de su Primogénito Solar; los números vivientes serán comprendidos por el mundo de la prueba, con lágrimas y alegrías; porque los números vivientes también participan en todo premio ganado por la luz; es por esta ley es que fué escrito: Por mi causa lloraréis y por mi causa os regocijaréis; era la causa que provocaría la intervención del Hijo Primogénito, con sus leyes solares en su futura reencarnación de Juez del divino Juicio Final; el número viviente de los platillos voladores, se unen a los números vivientes del todo sobre el todo, de un Padre Solar; su inmenso poder no tiene igual; toda la naturaleza queda subordinada amorosamente a los divinos mandatos del Padre Primogénito Solar; la intervención de los platillos voladores en el divino Juicio Final, fué anunciada en el Evangelio del Padre Jehova; escrito fué: Señales en los Cielos; todo el mundo de la prueba de la vida, estarán observando el espacio, como jamás fué observado nunca; porque por sus propios ojos verán flotas infinitas de platillos voladores, de las más variadas jerarquías galácticas; el número viviente está infinitamente enlazado a todas las moléculas de la naturaleza, por infinitos cordones solares; formando un todo sobre el todo, en todo; lo emocional en los seres pensantes, también está entrelazado y enlazado a las moléculas de la atmósfera y éstas, a las moléculas de los elementos de la naturaleza; en el divino Juicio Final, en la era del llorar y crujir de dientes, todo molecularmente hablando, estallará en un sentimentalismo como jamás se vió ni se verá en esta Tierra; el número viviente al desequilibrarse por causa de las violaciones del mundo de la prueba, clama en forma instantánea, su injusticia; y como su ley es penetrante y a la vez expansiva, llega a toda conciencia; y llegando a toda conciencia, ésta determina grandes cambios que en su conjunto se denomina Revolución; el arrepentimiento del mundo de la prueba, hace que surjan nuevas costumbres, que causan espanto a los que estaban acostumbrados, a enseñar costumbres inmorales; entre las últimas estaba la extraña costumbre de que los hijos del Padre se mataran; por causas desconocidas al Reino de los Cielos; la única causa conocida en el Reino de Dios, era y es la de no matar ni de mandar a matar ni matarse; el número viviente en su libre albedrío de número, pedirá al hijo de Dios, que los que mandaban y enseñaban a otros como matar, los tales reciban igual muerte; porque los números vivientes cumplen con todas las divinas parábolas y leyes divinas, que el mundo de la prueba pidió como prueba; uno de ellos dice: Con la vara conque medístes a otros, así serás medido; que quiere decir: Sensación que a otros deseástes, se recibe en sí mismo; sensación por sensación; esto hace que los llamados ricos, surgidos durante el extraño mundo salido de las extrañas leyes del oro queden en la más grande pobreza, que mente alguna pueda imaginar; es una de las verdades del llorar y crujir de dientes; los que durante el desarrollo de sus propias vidas de prueba, hicieron caso al divino Evangelio de Dios, bién podrían no quedar en la miseria; porque el número viviente en la ilustración hacia lo de Dios, los defendería en el divino Juicio Final; letra por letra, ellos serán defendidos; y esta defensa sería la mayor tabla de salvación de criatura pensante; porque el número viviente encuentra en su reencarnación en el divino Evangelio de Dios, su más elevada jerarquía; porque lo de Dios no tiene límite; quien se aferra al divino sello de Dios, salvo es en sus yerros.-

ALFA Y OMEGA.-