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LA DIVINA REVELACIÓN DE DIOS, NO SALE DE NINGÚN CONOCIMIENTO HUMANO; SE CUMPLE LA MISMA LEY QUE SE CUMPLIÓ CON LA LEY MOSÁICA Y CON EL DIVINO EVANGELIO DEL PADRE JEHOVA; EL ETERNO NO COPIA LO DE SUS HIJOS; LA REVELACIÓN DE DIOS, ES UN CONOCIMIENTO QUE TODO CUANTO EXSISTE LO EXPLICA; ES MÁS FÁCIL QUE ENTRE AL REINO DE LOS CIELOS, UNO QUE NO CREYÓ QUE DE LOS HOMBRES, SALÍA LO DE DIOS; A QUE PUEDA ENTRAR, UNO QUE INSPIRÁNDOSE EN LA OBRA DE LOS HOMBRES, EMPEQUEÑECIÓ A DIOS.-

Si hijo; muchos de los de la prueba de la vida, empequeñecen a su Dios; los tales no entrarán al Reino de los Cielos; porque se dejaron influenciar, por una extraña sensación, que ni ellos mismos la pidieron; el que empequeñece a su Creador, no lo vé; el que lo engrandece sí que lo vé; todo limitado mental, dividió su propio fruto; la prueba de la vida consistía, en que habiendo pedido la sensación del olvido, nadie le pondría límites al divino poder de Dios; las pruebas son las pruebas; unos caen otros triunfan; la divina Revelación prometida al mundo de la prueba, viene al mundo en forma de conocimiento; este conocimiento invade toda la Tierra con el seudónimo de Alfa y Omega; los que no pensaron en el conocimiento, cuando imaginaban de como sería la Revelación de Dios, los tales cayeron en sus pruebas; ninguno de ellos vuelve a entrar al Reino de los Cielos; el errar en la prueba de la vida, también se toma en cuenta en el divino juicio de Dios; porque la característica del divino juicio que todos pidieron, era por sobre todas las cosas; y dentro del término: Por sobre todas las cosas, están también las equivocaciones que cada cual cometió en la prueba de la vida; los que defendieron a psicologías que a otros dividían, empequeñecieron su propio fruto; porque lo dividieron al creer en una extraña psicología, que en sus enseñanzas, incluía la división de los demás; las formas de fé de las individualidades del mundo, nunca debieron haberse constituído, en un dogma; porque tenían un divino juicio pendiente; es el juicio de Dios, el único que tiene potestad para proclamarse; porque sobrepasa en poder, a la ciencia de los hombres; los hombres crearon una extraña creencia, que se contradice con el divino Evangelio de Dios; Dios a nadie divide; y si el Padre a nadie divide, los hombres debieron haber creado, una forma de fé, en que no se conocería la división; el extraño libertinaje de las individualidades, debieron haber conocido una disciplina igualitaria, en un sólo concepto de Dios; los que crearon las llamadas religiones, no tuvieron la profundidad espíritual suficiente, como para haber unificado al mundo de la prueba, en una sola creencia hacia Dios; no fueron los más inteligentes del planeta; fueron los más atrasados; todos cayeron en la materialidad de la bestia; ninguno quiso luchar contra el extraño sistema de vida, salido de las extrañas leyes del oro; ellos prefirieron servir a dos señores; al señor de sus creencias, y al señor que representaba a un extraño y desigual sistema de vida; lo grave es que decían que servían al verdadero Dios; para servir al verdadero Dios, hay que luchar contra todo lo injusto y la cabeza de toda injusticia, es el propio sistema de vida; está fué la más grande cegera de los llamados religiosos y de todos los que los defendieron; el llamado mundo cristiano también fué ciego para con lo injusto; es por esto es que fué escrito: Ciegos guías de ciegos; por seguir a los ciegos de la prueba de la vida, el llamado mundo cristiano, no volverá a entrar al Reino de los Cielos; es más fácil que entren al Reino de los Cielos, los que no conocieron a los llamados religiosos ni recibieron como enseñanza, la extraña sensación de la división; a que puedan entrar los que los conocieron; en el divino Evangelio de Dios, se le advirtió al mundo de la prueba, de que sólo satanás divide y se divide así mismo; las divinas advertencias del divino Evangelio de Dios, había que tomarlas en cuenta, durante la prueba de la vida; porque el que las despreció, tendrá un más grande llorar, en el llorar y crujir de dientes; el que nó dá importancia a las divinas advertencias del Reino, mayor número de errores comete; y mayormente empequeñece su puntaje de luz; es más fácil que entre al Reino de los Cielos, uno que valorizó las advertencias de Dios; a que pueda entrar, uno que cayó en extraña indiferencia; los indiferentes del mundo, nada recibirán en los divinos acontecimientos que se ciernen sobre el mundo de la prueba; el que fué indiferente encontrará también un juicio, que será para él indiferente; el divino juicio de Dios, es sensación por sensación; el que obró mal, encontrará para sí mismo, un divino juicio que será también malo para con él; el que obró bién, encontrará un divino juicio, que para él será bueno; en el divino juicio de Dios, participan todas las sensaciones que cada cual tuvo y sintió en la prueba de la vida; delante de la television solar, cada uno será juzjado por el Hijo de Dios; sólo los niños de hasta doce años de edad, no tendrán juicio; porque ellos son los bienaventurados del planeta y no hay más.-

Alfa y Omega. El Cordero de Dios

El que confundió lo de Dios, por la obra de los hombres, se confundió así mismo; los tales sentirán la confusión, cuando se les descuente de sus propios puntajes de luz, en el divino juicio; el no comprender lo de Dios, aún viéndolo, tiene por causa la extraña forma de fé, que se recibió de las llamadas religiones; los que inventaron la extraña adoración material, lo hicieron influenciados en los ritos faraónicos; es una extraña herencia, de unas criaturas, que viniendo de lejanas galaxias, violaron la ley de Dios en la Tierra; el mal ejemplo que dejaron y que fué copiado por los humanos, fué el de manifestar la humildad, por manifestaciones materiales; la verdadera fé y humildad, no necesitan expresarse en el lujo material; la extraña ostentación no era del Hijo de Dios; y es más fácil que entren al Reino de los Cielos, los que en sus formas de fé, imitaron la humildad y sencillez del Hijo Primogénito; a que puedan entrar, los que imitaron lo faraónico; la forma de fé más sencilla, es la única que entra al Reino de los Cielos; los que en sus formas de fé, vivieron la extraña influencia de lo faraónico representado en lo religioso, no volverán a entrar al Reino de los Cielos; porque todos habían pedido la sencillez para cultivarla en la prueba de la vida; la extraña fé religiosa, no es del Reino de los Cielos; porque allí nadie divide a nadie; ni se conoce el límite en Dios; los llamados religiosos crearon una extraña iglesia, que incluía la división de la creencia en Dios; tal extraña iglesia no fué la imaginada por el Hijo de Dios; porque Él mismo sostenía y así lo enseñó, que sólo satanás divide; y que termina dividiéndose así mismo; esto significa que los que fueron religiosos, llegado el instante del divino juicio, se dividen y terminan por desaparecer de la evolución humana; toda imitación a la división de satanás, por microscópica que sea, termina siempre en tragedia para los que le imitan; la tragedia de la división y desaparecimiento de los llamados religiosos, de la evolución humana, fué escrita en el divino Evangelio de Dios, como el llorar y crujir de dientes; y esto no sólo se cumple en los llamados religiosos; sino, que en todos los que los imitaron en sus formas de fé; los imitadores pertenecen al llamado mundo cristiano, surgido en la prueba de la vida; los que imitaron a los religiosos, serán acusados de cómplices con el demonio de la división, por el Hijo de Dios; en la prueba de la vida, había que saber distinguir, a quien se seguía; y para no caer, había que profundizar el divino Evangelio de Dios, por sobre todas las cosas; es por eso es que se dijo: El que busca encuentra; el que escudriña las divinas Escrituras de Dios, se dá cuenta asombrado, que lo religioso no es del Reino de los Cielos; vé que ninguna filosofía que a otros divide, ninguna de ellas se conoce en el Reino de los Cielos; vé y aprende que la divina igualdad enseñada por Dios, no incluye la división en ninguna forma imaginable; vé y observa que la extraña división de satanás entre los ángeles, no se conoce en el Reino de los Cielos; esto lo ven los que se preocupan y profundizan lo de Dios; los que no lo ven, son los que se durmieron en sus propias formas de fé individuales; mucha fé y débil el conocimiento; es por esto es que fué escrito: Todo espíritu duerme; duerme en su propia debilidad, del conocimiento que debería haber alcanzado en su propia búsqueda, durante la prueba de la vida; lo intuitivo encerró al débil conocimiento, que tenía de Dios; nó ilustró a su pequeño saber; y siendo pequeño su saber voluntario, éste no era más que una extraña imitación a lo religioso; esto es una fé dividida por una extraña imitación; y el interesado en vez de recibir todo su puntaje de fé, recibe poco ó nada; se dice nada, porque lo religioso no es del Reino de Dios; y se le llamará extraño al Reino; lo que fué extraño al Reino, no tiene destino en el Reino; y lo extraño al Reino, es lo que nó habiéndose pedido en el Reino de Dios, no está escrito en el Reino; la extraña obra de los llamados religiosos, no fué pedida por nadie a Dios; porque nadie hace pedidos a Dios, en que se incluya una imitación a satanás; porque todos sabían, que los que imitaban a satanás, en los lejanos planetas de pruebas, ninguno volvía a entrar al Reino de los Cielos; es por esto que ningún llamado religioso ni ninguno de sus seguidores, ninguno vuelve a entrar al Reino de los Cielos; es más fácil que entre al Reino de Dios, uno que en su experiencia planetaria, no conoció ni oyó hablar de los religiosos; a que pueda entrar, uno que tuvo la desgracia de conocerlos; porque en su propia obra que se juzjará por segundo-molécula, el primero no tendrá descuento por división mental en la creencia hacia Dios; el segundo la tendrá; la extraña fé religiosa divide su propio puntaje de fé, por el número total de religiones que exsistieron en el mundo de la prueba; y como la división religiosa y la religión misma, nadie la pidió a Dios, los religiosos y sus seguidores, nada reciben; perdieron el tiempo, segundo por segundo, mientras duraba en ellos, la extraña sensación de lo religioso; todas las sensaciones que cada uno conoció, sintió y vivió, se juzjan por segundos y por moléculas; así lo pidió a Dios, la humanidad misma; y todo lo que se pide a Dios, se cumple desde la primera hasta la última molécula; es lo que corresponde al divino Juicio Final, por sobre todas las cosas imaginables; lo que significa que en el divino pedido de divina justicia, que cada cual pidió a Dios, la criatura humana no se perdonaba ni una molécula para sí mismo; los divinos juicios se piden a Dios, según la evolución alcanzada por la criatura; Dios nada impone; a nadie obliga porque Él es infinito; a Él se le pide y si su divino libre albedrío se complace, Él concede; no exsiste otra ley, nada más que el pedido a Dios; el llorar y crujir de dientes, principia por los que le dividieron los hijos a Dios, en la prueba de la vida; principia por los que en sus propias creencias, imitaron a satanás; el llorar y crujir de dientes que sufrirá el mundo de la prueba, los culpables son los religiosos; porque toda la obra, para bién ó para mal, sale de la criatura misma; sale de sí mismo; es por esto es que fué escrito: Por vuestras obras seréis juzjados; porque cada uno pidió a Dios, la responsabilidad de sus propios actos; y toda responsabilidad que se pidió en divina alianza, para que el espíritu pudiera conocer una forma de vida, que él mismo la pidió a Dios, hablará en el divino juicio de Dios; la responsabilidad habla delante de Dios, en sus leyes de responsabilidad; tal como el espíritu hablará en sus leyes de espíritu; es más fácil que entre al Reino de los Cielos, uno que fué responsable durante la prueba de la vida; a que pueda entrar, uno que no lo fué.-

ALFA Y OMEGA.-

Nº 3419.-