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DIVINO PRINCIPIO DE UNIÓN ENTRE MATERIA Y ESPÍRITU; SU EXPANSIÓN GEOMÉTRICA-LÍNEAL; LO INVISIBLE SE HACE VISIBLE; LO MICROSCÓPICO ES LO GIGANTESCO; LO GIGANTESCO ES LO MICROSCÓPICO.- 

Sí hijito; el divino principio de unión entre materia y espíritu se expresa así: Una línea solar en microscópico descenso calorífico; se transforma en una microscópica larva; que posee un magnetismo viviente; es una fibra en expansión geométrica; es un 318 avo de caloría solar en descenso; una caloría solar, equivale a un radiante, que pesa 18 gramos de fuego solar; posee vida doble; es espíritu y materia; su centro sensible es la atracción, que ejerce la corona solar sobre todo su centro geométrico; es vibrante oscilatorio; su eje geométrico, tiende a dos direcciones; a la materia y al espíritu; escoge por libre albedrío, su propio destino; es una microscópica escala de virtudes pensantes; no sabe que exsiste; sólo siente; pero intuye; en un gérmen en estado de inocencia-solar; más microscópico, que un poro de carne; salido de fuego físico solar; es producto del libre albedrío de un sol; un padre de creación magnética; ordenada por el divino Padre Jehova; la divina Bola de Fuego viviente; cuyo número galáctico, es el infinito; = es un principio de causa viviente; con eterno libre albedrío y sujeto a los cuerpos celestes; pues de ellos salió; = corresponde a una vida angelical; cuyo grado de pureza, ha salido de los soles Alfa y Omega; Padres Solares y a la vez, hijos mayores del divino Padre Jehova; todo Padre Solar, lo es en su filosofía, y nada más; pues sólo exsiste un sólo Dios nomás; los soles Alfa y Omega, pertenecen a la familia solar; son de aquel punto del espacio, que el Primogénito Solar mencionó: de donde Yo soy, ustedes no pueden ir: Un lugar, donde jamás llegará el hombre; tiene que nacer de nuevo, para vislumbrar las grandezas, del divino Padre; la larva humana, se transformó en carne; fué un divino proceso llamado reencarnación, ó renacimiento de una virtud solar; llamada espíritu; siendo este divino proceso, llevado a cabo por las naves plateadas; el proceso de la reencarnación, es el proceso divino de retorno de un espíritu, a la vida material; son infinitas alianzas de divinos querubínes; su forma de como se lleva a efecto esto, es algo que sólo el espíritu puede intuirlo; la divina Ciencia Celeste, todo lo explica; lo explica en un grado de conocimiento tal, que el mismo conocimiento, se vuelve viviente; tan viviente, como lo es una criatura humana; y la divina revelación de como se hizo un espíritu, es la máxima prueba para el conocimiento humano; todo espíritu es probado; ahora toca probar el espíritu, por el espíritu; es decir el conocimiento viviente, explica al espíritu viviente.- 

Alfa y Omega. El Cordero de Dios

Este divino dibujo enseña que la materia y el espíritu, son creados juntos; que en ellos participan individualidades solares; en un instante dado; que toda materia, lleva en sí misma su propia expansión de moléculas, tiempo y espacio; para crear un planeta cualquiera, los soles recorren distancias inauditas; distancias que jamás son superadas; ni por el mismo planeta; en su recorrido por el espacio; desde que fué una microscópica chispita, hasta terminar en un gigantesco carboncillo quebradizo, que corresponde al principio de agonía de un planeta; que entra al estado de vejez; el tiempo y el espacio nacen por alianza; cada uno por separado, representan una divina filosofía viviente; ellos, retornan a los soles, cuando un planeta ha cumplido su prueba de vida filosófica; el instante mismo en que nace un planeta, concurren a ello multitudes de criaturas pensantes; cuyo número, jamás podrá calcularlo la ciencia terrestre; pues cada molécula es una de esas inteligencias; sin contar las que ya estuvieron; pues las moléculas, nacen de nuevo; como nacen los espíritus humanos; pasan por dimensiones; nacen de lo microscópico, a lo macroscópico; son impulsadas por el magnetismo de los soles; el avance de las moléculas, se expresa así: Nacen en estado de inocencia; junto con los espíritus; se concretan por magnetismo de atracción viviente-solar; poseen libre albedrío, sujetos a la línea solar; que es la dimensión de peso, forma, densidad, y agrupación; son geométricos en su expansión; y contrarios a su propia desaparición; es decir que en sus transformaciones como materia, poseen anti-magnetismo; que es un divino mandato, en filosofía solar; significa que poseen espíritualidad propia; muy ajena a la comprensión humana; así como ellos, también no comprenden que el espíritu humano, posea vida y sentimientos propios; son materia; con distintos libres albedríos; se reconocen en la Morada del Padre; donde lo microscópico adquiere proporciones gigantescas; cumpliendo la divina ley de la creación que dice: Todo chiquitito y humilde, es grande en el Reino de los Cielos; esta divina ley, hace que lo gigantesco sea lo microscópico; y lo microscópico sea lo gigantesco; y significa que sólo la divina filosofía del Cordero de Dios, salva a los humildes; es contrario a la fuerza; que se engrandece en la Tierra, y se achica en el Reino de los Cielos; y significa que toda filosofía humana, que no tome en cuenta la divina ley de amor del divino Cordero de Dios, de raíz es cortada; en el conocimiento universal; y significa, que sólo la filosofía semejante a como piensa un niño, es la única que se impone a todas las demás; escrito fué: Dejad que los niños vengan a mí; porque de ellos, es el Reino de los Cielos; la molécula se asemejó a un niño; se dejo llevar inocentemente; es contemplativa y silenciosa; un niño es como la molécula; vive un tiempo angelical; en que no siente responsabilidad consciente; su responsabilidad, se amolda al bienestar de su propio espíritu; y en la responsabilidad infantil; también hay querubínes, moléculas; pues toda virtud viviente, los posee; nadie deja de ser un querubín solar; pues todos han salido desde un mismo punto del espacio; en todos está la sencillez universal; la filosofía de los divinos querubínes, es la filosofía eterna del amor; ella es la causa de todo verbo de conocimiento; de ella se desprende la felicidad misma, que se vive en el Reino de los Cielos; ella es el Alfa y la Omega, de toda filosofía angelical; que se traduce en comunismo amoroso celestial; la humildad y la sencillez, son su trono; el divino Padre Jehova, se complace en tan sublime filosofía; en medio de otras; cuyo número es infinito; quien no piensa como un niño, no entra en el Reino de los Cielos; el divino Padre tiene un divino derecho a seleccionar; como lo tiene el espíritu humano en la Tierra; y no exsiste derecho alguno, sin la autorización del divino Padre; el divino mandato de todo derecho, está en los Diez Mandamientos; quien crea derechos sin tomarlos en cuenta, se anula en el Reino de los Cielos pues el espíritu nace de nuevo en mundos, donde reina la filosofía de violación, al mandato divino; es decir que las mismas inclinaciones filosóficas de que se alimentó el espíritu, lo empujan a su propio destino de futura perfección en la materia; se hace su propio cielo; cultiva su propia sal de vida planetaria; el espíritu sólo puede pedir un destino, cuando ha cumplido al pie de la letra, lo que prometió cumplir, antes de venir a la vida; en el planeta Tierra, son contados los que los han hecho; esto fué escrito: Muchos los llamados, y pocos los escogidos; porque en el Reino de los Cielos, se presentan los espíritus por multitudes; pidiendo una experiencia de vida en la materia; pidiendo ir a determinado planeta, se forman verdaderos acuerdos; divinas alianzas; los gemelos se prometen no dejarse jamás; los espíritus vengadores, se prometen perseguirse de mundo en mundo; los sabios prometen, hacer avanzar la ciencia de determinado mundo; los espíritus revolucionarios, prometen aplicar, tal ó cual doctrina; los científicos, planean lo mejor para determinado mundo; los espíritus culpables de pecados; traídos de otros mundos, prometen enmendarse en una desconocida filosofía; los espíritus descontentos, prometen adaptarse a un nuevo ambiente de vida; el espíritu aventurero, pide nuevas aventuras; el espíritu pacifista pide mundos en lucha; para imponer su filosofía, el espíritu vago, pide nueva prueba de vida; para sobreponerse a su tendencia de abandono; el espíritu artista, pide aprender un nuevo arte, en una nueva filosofía; los hijos primogénitos, piden hacer avanzar, un mundo que les pertenece; por creación solar; pues de sus propias ideas, tienen el Universo, sembrado de colosales soles; poseen una de las mayores antiguidades, después del divino Padre; y su divina jerarquía espíritual, hace que los mundos de la carne, sean subordinados en su constitución física; los divinos querubínes de la naturaleza, reconocen la vibración numérica de un Hijo Primogénito; y se sienten atraídos hacia él, como el imán atrae a las partículas de hierro; en la Morada del divino Padre, se ven escenas idénticas a las de la Tierra; esta divina Revelación, se aplica por igual, a todos los planetas del único Universo que exsiste; el Universo Expansivo Pensante; lo que es de arriba, es igual a lo de abajo; el dibujo celeste enseña que de todo sol, salen unos gases invisibles, al ojo humano; estos gases se conocen con el nombre de fluídos solares; y gracias a ellos, crecen los planetas; crece toda carne; todo fruto; sin ellos, no habría universo material; los fluídos, están también en el espíritu humano; el espíritu los siente; pero no sabe clasificarlos; en todo espíritu, exsisten trescientos fluídos; no todos, los pone el espíritu en acción; esto se debe a que no hace uso de todo su poder mental; exsiste una relación entre el avance espíritual, y el material; lo uno y lo otro, viven del capricho del libre albedrío; que recorre casi siempre los mismos caminos, ya recorridos; esto se debe a la costumbre en su modo de vivir; vive ilusionado; cree el espíritu, que en la posesión de lo material, está la seguridad eterna; profundo y lamentable error; lo material, en los mundos de la carne, es sólo una prueba pasajera; es la tentación hecha bienestar; es pérdida de tiempo; esto lo reconoce el espíritu, que ha dejado la vida; todo espíritu, vuelto a la realidad eterna, maldice la filosofía del dinero; maldice a sus creadores; y maldice a sus propios padres terrenales; que le transmitieron la ignorancia; la ignorancia mas despreciada en el Reino de los Cielos; la ignorancia, que le cierra la entrada a la Gloria eterna; estos espíritus, tienen que pasar eternidades, por mundos de la carne; pues todas las ideas que ellos emanaron, en el mundo que dejaron, son en la eternidad del tiempo, otros tantos mundos de pecados; predominando entre todos, la misma ignorancia que el espíritu tuvo en la vida; el total olvido de los Mandamientos; la ilusión que se vivió, se extiende por todo el Universo; creando otras criaturas desdichadas; y sólo el espíritu culpable, puede hacerlos sacar del error; en la eternidad del tiempo, tendrá el espíritu, que ir a esos mundos, en misión de Salvador; por lo tanto, hijos terrestres, el llorar y crujir de dientes os espera; bien sabéis, que lo más importante para este mundo, es llegar a ser ricos; libre albedrío tenéis; pero avisados estáis; el que tenga boca, que hable; es decir, que propage la divina Nueva; que en la Morada del Padre, se rinde cuenta de cada segundo, vivido en la vida; y las consecuencias que de ellas se derivan; que no seáis acusados, de egoísmo intelectual; que sabiendo una nueva Luz, habéis callado; como ha callado la roca del egoísmo humano; que siendo la primera en saber la nueva Revelación, trató de loco al Enviado del Padre Jehova; tomándose la libertad, de esconder los primeros planos celestes; siempre lo ha hecho así, esta ramera; su reinado tiene sus días contados; escrito fué, que sería la primera en ser juzjada; en el conocimiento universal; entre Oriente y Occidente; la Tierra pasará; más la divina Justicia triunfará; en el divino dibujo, se ven cuatro naves plateadas; que tienen un divino cordón solar; que las unen a sus padres solares; estas naves, aún están participando en la creación de planetas; son las mismas, que en número infinito, participaron en la creación primera; cuando el divino Padre Jehova dijo: Hágase la Luz, y la Luz fué hecha; lo que estas naves hacen, es juntar los microscópicos fluídos; que son de infinitos colores; son divinas alianzas de divinos querubínes; que teniendo forma microscópica, tan infinitamente microscópica, que jamás ojos humanos los han visto; sólo se sienten; pues están vivientes, en el mismo espíritu humano; al juntarse estos divinos fluídos solares, forman una microscópica chispita; que tiene en sí misma, su propio crecimiento; su propia expansión; siendo su primera forma, un microscópico ángulo recto de 90º; que luego, eternidades más adelante, adquiriría la forma de un rectángulo; pasando por todas las geometrías imagínadas; llegando a ser, la actual bola de Tierra; que en Ciencias Celestes, se denomina Microscópico Polvo de Forma Circular Omega; soy el Alfa y la Omega; dijo el divino Hijo Primogénito; soy el principio de toda forma de vida; y soy su divino fín; soy la Justicia divina final; pues soy el complemento, de un divino principio, que se inició en el Reino de los Cielos; de un divino mandato; que se viene sucediendo desde eternidades atrás; de tiempos microscópicos; de mundos que ya no están; de universos de mundos; pues la causa de la exsistencia de la Tierra, no es la Tierra misma; la causa proviene del Padre; de donde yo soy, ustedes no pueden ir; pues pertenezco al futuro; un futuro viviente; al cual llegaréis naciendo de nuevo; pues la Luz de toda perfección, debe ser primero chiquitita y humilde; para ser grande en el Reino de los Cielos; toda verdad, sale del mismo lugar, de donde salió la Tierra; de allí, de donde soy, está el principio y el fín; de allí han salido, colosales mundos; y aún salen; la Tierra no es la primera; ni es la última; desaparecerá la Tierra, y aún el lugar de donde soy, seguirá produciendo soles y planetas; y cuando vosotros, lleguéis a ser brillantes soles de divina sabiduría, ese divino lugar de donde soy, seguirá aún produciendo universos de universos; y os hablo, de un microscópico puntito perdido en el Reino de los Cielos; os hablo solamente de dos divinos soles; los soles Alfa y Omega; si no comprendéis las leyes terrenales, menos entenderéis las espírituales; que son propias de la divina eternidad; quiere decir que si no os guiáis por la senda imperfecta del bién terrenal, sólo habréis cosechado tinieblas; materializadas y sacadas de vuestras propias, equivocadas ideas; habréis sido, constructores de infiernos; pues de todo hay en el rebaño del Señor; si exsisten los infiernos, es que primero surgió un demonio; primero está el creador; después la cosa creada; no pueden exsistir infiernos, si antes no hubo demonio; pues toda idea; sea buena o sea mala, tiende a expandirse y perpetuarse; esto se debe, a que todo espíritu es eterno, y sus creaciones mentales, también lo son; nada hay, que no tenga herencia; hasta la misma nada posee herencia; pues los universos vivientes, pasaron por la prueba de la nada; al igual que el espíritu, esta pasando por una filosofía de monito de carne; y toda carne a su vez, es una criatura viviente, con libre albedrío diferente al espíritu; que naciendo de la nada material, emergió a la vida espíritual; haciendo una triple alianza con el divino libre albedrío humano.- 

Escribe: ALFA Y OMEGA.-